Rajoy y su Gobierno pasarán a la historia con la triste herencia de presentar los peores números y ser el PEOR GOBIERNO de toda la democracia española.
Al finalizar 2.012, primeros Presupuestos de Rajoy y primeros recortazos, España tenía la segunda tasa de desempleo más alta de la Unión Europea, un 26,5% de la población activa y más de 6 millones de desempleados, solo superada por Grecia.
Se cerró 2012 con un déficit del 10,2% del PIB frente al 9% de 2011 y al concluir 2012 la renta per cápita de los españoles había retrocedido a niveles de 1998 al situarse en el 96% de la UE. Y si contamos lo que han subido los precios en 14 años, ¿dónde nos deja esto ahora?...
Todos esos datos han sido certificados por la oficina estadística europea Eurostat.
Y ahora vamos a echar mano de la hemeroteca. En la década pasada, del 2.000 al 2.010 (última Legislatura de Aznar y las dos de Zapatero) se consiguió la convergencia en renta per cápita de los españoles con la media de la Unión Europea.
Solo en el 2011, último año de Gobierno de Zapatero y año en el que se celebraron las elecciones generales la renta per cápita se quedó en el 96%. Pero para disgusto del PP, los mejores datos de renta per cápita de España se registraron bajo el mandato de Zapatero, en los años 2007 y 2008.
No soy socialista ni fan de Zapatero pero éste concluyó su primera Legislatura situando la renta per cápita de los españoles por encima del 100% de renta media de la UE, superando la renta de Italia y colocándonos en tercera posición, solo superados por Francia y Alemania.
También en el 2007 se produjeron otros dos hechos sin precedentes: España tuvo superávit y la tasa de paro más baja de toda la democracia, un 7%. Ese fue el año en el que de verdad estuvimos en la “Champion League”, expresión tan criticada a Zapatero pero que los números avalaban.
Cuando Eurostat dé a conocer los datos de 2013 tampoco habremos recuperado renta sino todo lo contrario.
Según las previsiones de la Comisión Europea y del propio Gobierno español, este año terminará con recesión, es decir, con una caída del -1,3% del Producto Interior Bruto. Aunque el Gobierno lleva desde el verano anunciando el fin de la crisis, lo cierto es que 2013 terminará en recesión aunque el tercer y cuarto trimestre arrojen unas décimas de crecimiento. Únicamente el descenso de la población amortiguará esa caída, porque si hay menos habitantes en el reparto estadístico de renta se toca a más, aunque luego haya desigualdades entre territorios y clases sociales. Los pronósticos ‘optimistas’ del Gobierno señalan que en 2014 al menos los españoles no perderemos renta. Esto último con el PP está por ver y más aún por dudar.



